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2 Comentarios

  1. Me cuesta identificar la excusa más frecuente, pero quizás sería que voy dejando lo mío para después porque voy apagando fuegos de los demás. Siempre lo urgente es lo de otros, y dedico tiempo y esfuerzo a resolver sus cosas. Entonces yo estoy agotada y no importo. Hace tiempo que para no hacerme mala sangre me dije que mi misión en la vida era esa, la de quitar piedras del camino a todo el mundo, y así no me amargaba, cumplía con mi misión. Pero realmente siempre dejo para después lo mío, mi cuidado, y mis cosas. Y así ha sido toda mi vida en todas sus facetas. Me gusta hacerlo, me gusta facilitar la vida, me gusta resolver problemas, pero también me gusta sentirme bien, y así no lo hago. Literalmente peto en un momento u otro y es peor el remedio que la enfermedad, por lo que bueno, bueno, no debe ser.

  2. Pues a parte de todas las excusas que ha dicho Paloma a mi hay otra que me digo: a veces estoy tan cansada que hago lo más rápido y suele ser un bocadillo


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