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11 Comentarios

  1. en mi caso la principal necesidad primerias era la aceptacion, de mimisma de de los demas: Con la edad cambia el cuerpo y no hay que preocuparse, la he cambiado por: con la edad cambia el cuerpo, actualiza y cambia tambien tus habitos sin preocuparte

  2. En mi caso me obligaban a comer de todo porque era la mayor, y debía ser el ejemplo para mi hermano y para mis primos. Además si me lo comía todo me daban chuches, para motivarme. Me pasé toda la niñez consumiendo vitaminas porque siempre tenía anemia.
    con respecto a la tele, recuerdo que mi abuela nos compraba cola cao en unos botes enormes, que a mi no me gustaba, y como siempre me tocó tomar la leche con el cola cao todas las mañanas sin rechistar.

  3. Yo comía muy mal de pequeña y me pasa o horas frente al plato… No podía dejar nada…. Ha sido mi lastre toda la vida, en mi época eran mejor vistos los niños bien alimentados…yo era flaca y con problemas en la vista que por suerte lograron corregir… Mi lugar en la mesa a la izquierda de mi padre para controlar mi plato.

  4. Pues a mi la frase que me decían y que me hacían cumplir era: “Hasta que no acabes lo que hay en el plato no te levantas de la mesa” …y en más de una ocasión estuve hasta las 18 de la tarde con un filete o un tomate…e incluso castigada en una “bodega” que había en la casa del pueblo por no comerme todo. Claro que es algo que no me debió importar lo más mínimo porque por lo visto al principio lloraba un poco y luego al callarme e ir los demás a ver qué me pasaba…resultó que había encontrado pipas y estaba tan contenta allí comiéndomelas (he de decir que yo no recuerdo nada de este acontecimiento, memoria selectiva con mi infancia)…en fin…veo que no es válida para nada y me la cuestioné en cuanto tuve un hijo que tenía sus “propios” gustos con la comida.

  5. La creencia de no dejar nada en el plato siempre fue mas de mi padre, pero por eso mi mama nos ponia la cantidad que sabia que comeriamos y asi quedaban todos contentos… pero la creencia de que para adelgazar hay que sufrir si esta super presente y es mas … sin prohibición no hay resultados. Quizas la intencion positiva es la verme mas delagada pero no se como darle la vuelta, porque decirme “ para delagagazar NO hay que hacer sacrificios “ no me la creo …. no se, esta muy dificil esto para mi .

  6. En casa de mis padres se han servido siempre raciones enormes en los platos. Ha sido una pelea constante con mi madre que ajuste las cantidades. A día de hoy sigue siguen así y al final la estrategia es pedirle que ponga la bandeja en la mesa y ya nos servimos nosotros. Y aún así, insiste en que nos echemos más con toda su intención positiva. Mi otra autoridad son las monjitas del cole que me trasladaron esos sentimientos de culpa por él hambre que pasaban niños en el mundo. Afortunadamente, hoy me siento con capacidad suficiente para poner límites y en casa no se tira nada, o casi nada, se guarda y se consume en otro momento. A mi hija no le insisto para nada en comer más y si le sobra comida, pues será en función del día, de si tiene más hambre no. Empiezo a ayudarla a no caer en los mismos errores que caí yo.

  7. Escogí mal la frase: Tirar comida es pecado. Imposible darle la vuelta, ¿cómo no va a serlo? Quien dice pecado dice algo que está muy mal (no hablo de creencia religiosa).

    Fui a por otra, engordar es normal con la menopausia. En realidad lo que yo creo es que el cuerpo va cambiando, se ralentiza el metabolismo, hay menos desgaste… y si seguimos comiendo igual pues vienen los kilos de más. No es normal engordar con la edad, es normal tener que cambiar de hábitos con la edad.

    Yo no creo que sea cuestión de pasar hambre pero para mí, cambiar de forma de comer sí es cuestión de esfuerzo y de sufrir a veces. Lo mismo es mi resistencia interna a cocinar (aunque está descongelándose medio conejo, carne picada y merluza, así que al terminar tendré que cocinar sí o sí).

  8. Mis padres no han sido de los que me han obligado a comerme todo lo del plato, si que nos decían que si no nos lo ibamos a comer todo que no lo marraneáramos y así luego se guardaba y ahí estaban nuestras madres, el cubo de basura (ahora me doy cuenta). Siempre me han dicho que ojalá hubieran tenido ellos una cuarta parte de lo que tenemos nosotros y que hay que saber valorarlo. Yo en casa hago igual que mi madre, antes de echar un plato siempre pregunto si quieren más y sino paro, si sobra algo se guarda y se intenta aprovechar después. Yo tengo ahora la creencia que los primeros kg se van muy bien porque son las grasas, pero que después , cuesta mucho y sin sacrificio ….

  9. Sí que de pequeña me decían que había que comer todo, que hay niños que se mueren de hambre, yo desesperada con mi hija pequeña cuando tenía 4 años le decía lo mismo porque no había manera que comiera ni un poquito (tenía una vitalidad que le daba el aire, cuando los niños se alimenta del aire? pues ella). Pero yo sí tengo hasta ahora la creencia que hay que comer 5 comidas al día, y hay que desayunar fuerte cada mañana. Yo como llevo escuchando mi cuerpo mucho tiempo, desayuno fuerte o no, según me levanto o según la actividad que vaya a tener esa mañana, y me saltos las meriendas si no necesito comer, y así, un poco según mis necesidades y actividades. Ahora, para bajar de peso, sí tengo la creencia de que hay que privarse, no hay otra manera. Cuando luego estas en tu peso, no hace falta pero sí dosificar ciertas comidas/productos.

  10. Si que es verdad que de pequeña hemos oído muchas frases de estas, yo te añado otra “si me quieres te lo comerás todo” x eso muchas veces hemos hecho de camiones de basura y nos hemos comido los restos, ahora yo no fuerzo a nadie a comer y si sobra, genial así hay comida preparada para otro día.pero tirarlo no que hay mucha gente en el mundo que pasa hambre

  11. La primera en la frente, atascada por completo en mi creencia de que para adelgazar hay que sufrir. Es imposible llegar al objetivo sin sufrimiento, esfuerzo y voluntad …. esto es algo que tengo grabado a fuego en el cerebro, casi diría que en todas las células de mi cuerpo y, hasta ahora, no he sido capaz de darle la vuelta. Lo voy a intentar como si me fuera la vida en ello (que en realidad es así) y espero desatascar esa creencia … ni se imagina Teresa cómo de identificada me sentí con ella en la sesión de ayer… me parecía estar oyéndome a mi misma pero con la dulzura de la voz de Teresa…. uffff, cuánto trabajo por delante …


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