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DÍA 5

La carta 21 te invita a la...

ACCIÓN CON DIRECCIÓN

Salir de donde estás no siempre te lleva a dirigirte hacia donde quieres ir.

Cuando te sientes mal con una situación, quieres salir de ella como sea. Y, como suele decirse, “sales de Málaga para meterte en Malagón”.

Por eso lo importante no es que sepas de dónde quieres salir, sino a dónde quieres dirigirte.

Para alcanzar con éxito tus metas y sueños necesitas definirlos claramente (intención), prestar atención a las pequeñas cosas que te permiten acercarte a ellos en tu día (atención) y dar los pasos necesarios en la dirección correcta (acción).

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PREGUNTA PODEROSA PARA HOY

¿Qué es lo que quiero realmente?

Acción con dirección

QUIÉRETE MÁSMEJOR HOY

Busca un lugar y momento tranquilo

... en el que nadie te moleste.

Toma papel y bolígrafo y responde a estas 3 preguntas:

Intención: ¿Qué quiero conseguir hoy? Concreta tanto como puedas. Atención: ¿Cómo quiero conseguirlo? Presta atención a tus circunstancias. Acción: ¿Qué pasos voy a dar? Planifica y actúa.

Comparte con el grupo qué querías conseguir y qué pasos has dado hoy para lograrlo

DÍA 1

DÍA 2

DÍA 3

DÍA 4

DÍA 6

DÍA 7

Hoy quiero contarte un cuento

“Había una vez un joven llamado Juan que vivía en un pequeño pueblo rodeado de montañas. Siempre había soñado con vivir en una ciudad, donde pensaba que tendría más oportunidades y podría hacer realidad todos sus sueños.

Un día, Juan decidió que era hora de abandonar su pueblo y buscar su destino en una ciudad. Emocionado por su decisión, empacó sus cosas y comenzó su camino.

Atravesó montañas, cruzó ríos y se adentró en bosques, y lo único que encontró fueron pueblos muy parecidos al suyo. Estuvo viajando durante 2 años sin encontrar una ciudad.

Hasta que un día se paró a comer con un anciano que vivía en una pequeña cabaña en el bosque. El anciano le preguntó a Juan a dónde iba y cuánto tiempo llevaba viajando.

Juan le explicó que salió de su pueblo para ir a una ciudad, pero que por el momento no había llegado a ninguna. El anciano le dijo: «hijo, no es lo mismo salir de donde estás que dirigirte al lugar que quieres. Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí».

El anciano extendió un mapa y Juan se dio cuenta de que había estado caminando en muchas direcciones y que, aunque a veces había estado cerca de algunas ciudades, había cambiado de rumbo antes de llegar a cualquiera de ellas.

El anciano le interrogó para saber qué tipo de ciudad estaba buscando y qué era lo que quería hacer allí, porque no todas las ciudades eran iguales. Juan reflexionó y tras explicarle al anciano lo que quería, este trazó la ruta más rápida hacia la ciudad donde Juan encontraría la vida que deseaba llevar.

Siguiendo las instrucciones del anciano, Juan finalmente llegó a la ciudad y comenzó a vivir su vida allí. Pero nunca olvidó la sabia lección del anciano: que no es suficiente simplemente salir de donde estás, sino que debes tener una meta clara hacia la que dirigirte y trabajar para alcanzarla.”