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4 Comentarios

  1. Cuando iba a trabajar a la ofi, antes de la pandemia, pues sonaba el despertador, me levantaba, me estiraba, iba al baño, me duchaba, me arreglaba, no tardaba mucho, porque normalmente tenía la ropa que quería ponerme ya preparada de la noche anterior. Iba a la cocina, cogía las cosas que tenía ya preparadas en la nevera para la media mañana y la comida, la metía en la bolsa de comida, lo metía todo en la maleta con ruedas para el trabajo donde iba el ordenador, y a salir. En el trayecto hasta el metro iba haciendo “mis oraciones”, mis agradecimientos a la vida, hablando con mis ángeles, pidiendo un buen día… y ya a la vorágine del transporte público, pendiente de los minutos para enlazar metro, tren y autobús, y si podía pues leía un libro, iba mirando ya el correo del trabajo y contestando lo que podía, leyendo los wsp pendientes y contestando y si no, seguía con mis oraciones y peticiones para el día… dependía de cada día.

  2. Por ahora estoy trabajando al 100% desde casa, así que suena el despertador, lo apago, a los 10 minutos vuelve a sonar, así dos veces, para irme haciendo a la idea, a la tercera vez ya me levanto, enciendo el ordenador, me miro en el espejo de mi habitación y me repito 3 veces mi frase mágica. Voy al baño, enciendo el móvil y me pongo los cascos, me pongo 2 canciones y bailo en mi habitación para desentumecer mi cuerpo y activarme, si voy bien de tiempo medito un poco, y me hago reiki, si voy apurada o se que tengo mucho trabajo, lo dejo para otro momento del día, será ya por la noche, me visto, me pongo frente al ordenador y a trabajar!!

  3. Como no salgo a trabajar, solo me levantaba en control remoto, despertaba a mis hijos, mi esposo, iba a la cocina a preparar algo para mis hijos, la comida que se lleva mi esposo, corretearlos porque se hace tarde, y al vestirme casi siempre con jeans y cualquier blusa que me quede y ya, sin mas

  4. Hasta ahora siempre me he preparado la ropa que me pondría al dia siguiente en función de cómo me quería sentir, pero nunca lo había acompañado de un pensamiento motivador ni de una emoción.


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