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2 respuestas
Que fuerte enfrentar las emociones.
Para este ejercicio final me concentré en como me sentía en este momento, y noté que ahí estaba algo que he sentido por muchos años en el pecho. Al visualizarla y ponerle atención, era difícil identificarla hasta que le pude dar un nombre y dije, «es ansiedad». Me empezó a doler y punzar la cabeza, primero veía una bola roja y sentí que era ira, y después se fué al agua y se convirtió en un tiburón que se escabullía. Le preguntaba con arrogancia, para que estas aquí?, pero viendo que estaba muy feroz y seguía escabulléndose, le dije… te respeto y humildemente te pregunto, para que estás aquí?, que necesito saber?.De ahí se covirtió en un bola transparente que me oprimía el pecho y pensé que enojo tan grande siento, porqué estoy tan enojada?, y viene una imagén de un hijo muerto, y ahí se desencadenó un sentimiento de dolor y tristeza que me tomó por sorpresa. No he podido dejar de llorar por mi hijito que no nació. Me di cuenta que estaba tapando nuevamente esa emoción y que tengo que reconocer y aceptar que ahí está ese hoyo negro que me atraviesa el pecho, la espalda y no tiene fin. y ahora que hago?
Que fuerte enfrentar las emociones.
Para este ejercicio final me concentré en como me sentía en este momento, y noté que ahí estaba algo que he sentido por muchos años en el pecho. Al visualizarla y ponerle atención, era difícil identificarla hasta que le pude dar un nombre y dije, «es ansiedad». Me empezó a doler y punzar la cabeza, primero veía una bola roja y sentí que era ira, y después se fué al agua y se convirtió en un tiburón que se escabullía. Le preguntaba con arrogancia, para que estas aquí?, pero viendo que estaba muy feroz y seguía escabulléndose, le dije… te respeto y humildemente te pregunto, para que estás aquí?, que necesito saber?.De ahí se covirtió en un bola transparente que me oprimía el pecho y pensé que enojo tan grande siento, porqué estoy tan enojada?, y viene una imagén de un hijo muerto, y ahí se desencadenó un sentimiento de dolor y tristeza que me tomó por sorpresa. No he podido dejar de llorar por mi hijito que no nació. Me di cuenta que estaba tapando nuevamente esa emoción y que tengo que reconocer y aceptar que ahí está ese hoyo negro que me atraviesa el pecho, la espalda y no tiene fin. y ahora que hago?
test: 1 -5 no, 2-6 si, 3-3 no, 4-3 no, 5-1 no, 6-8/10 si, 7-en las dos, 8-1 no