FELIZ DÍA DEL AMOR (Propio)

Carmen compartía su vida con otra mujer, Rosa. Ya casi no recordaba cuántos años llevaban juntas.

Al principio su relación era maravillosa.

Deseaban estar todo el tiempo que podían juntas. Se reían, hacían planes de futuro, inventaban nuevas actividades que compartir, se hablaban en susurros y con lindas palabras, se apoyaban la una a la otra y no necesitaban de nadie más en “su mundo”.

Pero con el paso del tiempo otras personas entraron a interferir en su relación.

Y dedicar tiempo a los demás fue restando tiempo a su relación. Y Rosa cada vez tenía menos tiempo Carmen.

Conocer a otras mujeres en su trabajo y en el gimnasio hizo que Rosa comenzara a comparar a Carmen con ellas. De manera que ya no le parecía que Carmen fuera ni tan guapa, ni tan lista, ni tan cariñosa, ni tan ingeniosa, ni tan simpática, ni tan capaz.

Y sus conversaciones se fueron tornando cada vez más secas. Las palabras cariñosas desaparecieron y fueron sustituidas por reproches y críticas.

Y Carmen terminó buscando en la comida el cariño que Rosa ya no le daba.

Su cuerpo fue cambiando, y los kilos que acumulaba no hacían sino empeorar la situación.

Apenas soportaba encontrarse cara a cara con Rosa, porque sabía lo que tendría que escuchar:

  • No sé cómo no te da asco mirarte al espejo.
  • Así no vas a llegar a ningún sitio.
  • Me da vergüenza salir contigo y que los demás nos miren.
  • Nada de lo que te pones te sienta bien.
  • Mira qué tripa, que muslos, qué papada …

(¿Dejarías que tu pareja te hablara así?)

Por más que Carmen no se sentía a gusto en esta relación que empeoraba año tras año, tampoco sabía qué hacer para mejorarla.

Y abandonar a Rosa no era una opción.

Sería traicionarse a sí misma, a sus principios y a esos valores que sus padres le habían inculcado con tanto cariño cuando la bautizaron con el nombre de sus dos abuelas: Carmen y Rosa.

Aunque su padre siempre la llamaba Carmen y su madre siempre la llamaba Rosa.

Y es que la mujer con la que Carmen Rosa mantenía esta relación tóxica era ella misma.

¿Sabías que cuando te tratas mal tu cuerpo se protege acumulando grasa?

Por eso es tan importante AMARTE MÁS para adelgazar.

Hoy, día del Amor, te invito a reflexionar sobre cómo es tu relación contigo misma.

Del 1 al 10, siendo 10 estar enamorada de ti y 1 no poder ni verte, ¿qué puntuación le darías?

Si tu termómetro de Amor Propio no está al rojo vivo, hoy te dejo 3 claves de toda relación que te ayudarán a que te ames cada día un poco más:

1.- Tiempo:

Dedícate un rato a solas cada día.

Cuando quieres iniciar una relación amorosa, dedicar tiempo a la otra persona es importante.

No es necesario que sea mucho tiempo, pero sí que sea de calidad. Presta atención a tus necesidades y ten un detalle especial contigo cada día: una frase bonita, un tiempo a solas realizando alguna actividad que te guste, arreglarte para ti, …

 

2.- Comunicación:

¿Cómo te estás hablando? ¿Qué te estás diciendo?

¿Usas palabras cariñosas para referirte a ti o te hablas duramente?

¿Hablarías de la misma manera a esa persona a la que quieres enamorar?

Hoy prueba a mirarte al espejo y decirte algo bonito.

Puedes hacerlo mientras te aseas o te maquillas.

Quizás al principio no sepas qué decirte …

Prueba con algo sencillo del tipo “eres una gran mujer”, “tienes unos bonitos ojos”, “hoy voy a quererte más” …

Es fácil que, después de maltratarte tanto tiempo, lo que te digas te suene falso. No te preocupes, es normal.

Pero si repites este ejercicio varias veces al día, o varios días, cada vez será más fácil y creíble.

Y con el tiempo se convertirá en un bonito hábito que te ayudará a valorarte cada día más.

 

3.- Respeto.

¿Qué relación amorosa puede salir adelante si no existe respeto mutuo?

En tu relación contigo misma es básico que te respetes.

¿A qué me refiero?

A que nadie sabe de ti más que tú misma. De lo que te gusta, de lo que necesitas, de los que sientes y de lo que piensas.

Y tus opiniones, necesidades, emociones y deseos no son menos importantes que los de las personas a tu alrededor.

Y, en concreto, son decisivos para que seas tú misma; y vivas tu vida tal y como deseas.

No te quites valor frente a los demás, porque entonces tu cerebro interpretará que “no mereces la pena” y tus esfuerzos por adelgazar se verán frustrados.

Aunque, a veces, el enemigo no está fuera, ¡sino que está dentro!

¿Cuántas veces te sobre exiges y te olvidas de descansar? ¿Cuántas veces no respetas tu cuerpo y lo maltratas con dietas inútiles?

Toma hoy la decisión de respetarte, comprenderte y juzgarte benevolentemente, como harías con alguien a quien amas de verdad.

Porque para adelgazar, necesitas AMARTE MÁS.

¡Feliz día del Amor Propio! (¿Qué vas a reglarte hoy?)

Author: Paloma Fernández CastroTe acompaño a gestionar las emociones que ocultas tras la comida ... y a adelgazar. Mentora Emocional. Máster Coach personal y profesional. Certificada internacionalmente en Inteligencia Emocional por Paul Ekman. Certificada en PNL por Meta International con Frank Pucelik. Licenciada en CC Económicas y Empresariales por la Complutense de Madrid. Diplomada en Informática por la Universidad Pontificia de Salamanca. Máster en Formación On Line por la Escuela Europea Formación para Formadores. Co-autora del libro "¡Sí quiero! (cambiar)". 

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